Guía de turismo

martes, 22 de septiembre de 2009

Empieza de nuevo el recorrido, abro los ojos, ahí está, no lo esperaba
Lo había visto a lo lejos, caminando detrás de mí,
guardando su distancia, esperando que no lo viera;
no hizo falta, sabía que ahí estaba.

Camino derecha, tengo malos presentimientos,
sé que su compañía es inevitable.
Tomo asiento y ahí esta él, parado junto a mí,
siento que todo se derrumba, quiero dormir, cierro los ojos,
los aprieto con fuerza, nada..., nada resulta.. sigue ahí.

Lo miro, él, expectante con sus ojos fijos en los míos,
su mirada hace que me pierda en la dimensión del tiempo y del espacio,
siento náuseas.

Le sostengo la mirada y me atrevo a hablarle:
- ¿Cuánto falta? -
Pero él no me contesta, no quiere, porque sé que no es mudo,
aún así, me quedo con la sensación de que su respuesta sería "mucho".
Le hablo de nuevo. - ¡Vete!-
él: - No puedo -
yo: - dueles... mucho -
él: - Lo sé -.

Me desespero, deseo hundirme en un sueño profundo,
no quiero verle... nunca más.
Vuelvo a cerrar los ojos y le doy la espalda,
no se ha ido, aquí está.

Corro, corro hacia la nada o.. hacia todo,
quiero perderlo, quiero que deje de seguirme,
lo detesto.
No me detengo, me escondo, no quiero que me alcance,
pero ningun rincón es lo suficientemente pequeño para que sólo entremos uno de los dos.
Lo veo acercarse y corro, corro aún mas rápido,
- creo que lo perdí -. pensé.

Todo esta oscuro, mis manos y mis caderas me duelen, creo que fue un golpe,
mis piernas no me responden, tiemblan. No puedo controlar nada,
ni a mi misma. Las náuseas otra vez.

yo: - ¿Qué pasó?- pregunté
él: - Tropezaste conmigo - me dijo.
Lo entendí todo. Recobro la compostura y me levanto,
camino lentamente y él me ayuda,
estoy lastimada, muy adolorida.
Me lleva a sentarme a una banca, y lo miro con los ojos llenos de lágrimas.
yo: - Guarda tu distancia -, le ruego su misericordia.
él: - Sólo tienes que caminar junto a mí.
yo: - Pero no quiero, el viaje es mío -
él: - Sí, pero yo soy tu companía-
yo: - Bueno, pues entonces guarda tu distancia, camina donde no me estorbes, no quiero volver
a tropezarme contigo - le dije enfadada.
él: - ¿Te fijas que el camino es angosto y empedrado?-
yo: - Sí, por eso, ve detrás mío -
él: - No -
yo: - ¡¿Por qué?!- le grité impaciente
él: - Porque ese no es el objetivo del viaje- me contestó con la misma serenidad de siempre.
yo: -¿Cuál es?- pregunté
él: - Que aprendas a caminar conmigo -.




* Ando falta de ideas, recurrí al back in time personal.

Comments

4 Responses to “Guía de turismo”
Post a Comment | Enviar comentarios (Atom)

Me da la impresión que es como mi enemigo... y hay que aceptarlo en el viaje...

Desafortunadamente es un indeseable compañero de viaje; engorroso, frustrante, irreverente, traidor y muy muy doloroso.

mr solis, mencionabas una anecdota o un pensamiento? no logré desifrar... digo... aceptar a alguien de viaje como anecdota si no te queda de otra... pero enrrealidad tendria que aceptar algo que no quiero y que conociendolo solamente será temporal su ''aprendizaje''?

Ninfa: "él" no es una persona, en realidad es algo indeseable que toda la vida nos va a acompañar, que no siempre podremos evitar: El dolor.

 
Femenina Suite. Citrus Pink Blogger Theme Design By LawnyDesignz Powered by Blogger