Yo me quejo, tú te quejas, él se queja... ella se queja.

lunes, 7 de septiembre de 2009

Yo me quejo, a menudo lo hago, exijo quejarme, es más, lo decreto como un derecho. Cuando digo que me quejo, me refiero específicamente al hecho de contar algún problemilla, situación o conflicto que afecta directamente una parte en especial: mi cabeza ( y a veces mi estómago, por aquello del estrés).
Pues sí, me quejo, y no por inconforme con la vida, al contrario, considero que es desagradable la gente quejosa del tipo de quejosos que no se permite disfrutar de nada y hasta lo del vecino les afecta, algo así como si se rascara la picazón ajena pues; por otro lado, también me desagradan los quejosos cuyas penas son la regurgitación de lo que no quieren resolver. En mi caso, me quejo porque necesito deshacerme de la maraña de ideas que oprimen mis sensores de la inconformidad, por el simple hecho de que “pasan”; ya que cuando me quejo del conflicto, o no está en mis manos resolver o ya estoy en camino de, por lo tanto no huyo de la responsabilidad, al contrario, la asumo, sólo que la molestia quién la quita, al menos el derecho a desahogarme ¿no?.
Quejarse lo hacemos todos, sobre todo cuando alguien pregunta “¿cómo estás?”, claro si se da en un ambiente de confianza, el “¿cómo estás?” se convierte en la oportunidad perfecta para usar al otro como un buzón de quejas, con la particularidad de obtener una “grata” (intervención) interacción. Es curioso, pero en general sucede que, al menos la gente con la que se mantiene un vínculo cercano piensa que ante el problema, tiene la responsabilidad de decir/hacer algo; sin embargo, a lo largo de mi vida quejeril, me he topado con dos reacciones bastante comunes:


  • Los que ante la situación-queja responden con prácticamente un instructivo para decirte qué hacer, cómo sentir y a veces hasta qué pensar; o, le buscan una explicación psicológicofreudiana-analíticoexistencial al problema.

  • Los que evidentemente, o no saben qué decir o el sufrimiento humano les es motivo de conflicto, de manera que friquen al procesar su “quiero irme corriendo de aquí” con su sentir que “tienen que hacer algo”, por lo que te salen con atinadísimas sugerencias tales como: “Entretente con otra cosa, ni lo pienses” o “eso se cura con una buena peda”, dejando en evidencia su endeble capacidad de enfrentarse a los problemas.


De cualquier manera, en ambos casos, resalta la sensación de no sentirse escuchado; en el primero, porque no siempre buscamos que nos reciten un manual, (aunque he de reconocer que hay uno que otro zángano mental por ahí) y en el segundo, porque pareciera que para el otro es muy insignificante nuestro (drama) lo que contamos (ches insensibles!). Es comprensible que no todos sepamos cómo reaccionar, incluso los psicólogos que están entrenados para lidiar con ello a veces no saben qué decir. Independientemente de cuál sea la situación, creo que lo mejor sería clarificar antes de soltar la brillantez por la lengua, qué es lo que el “quejante” espera recibir del afortunado “receptor de queja” . A veces es mas sencillo preguntar ¿quieres un consejo? o al menos expresar un sano y honesto “no sé qué decir”. Personalmente reconozco que he caído en el “recitadorus de manualus”, (pido disculpas a quien le haya tocado je!). La realidad es que a todos nos gusta sentirnos escuchados, no aleccionados ni ignorados y con respecto a las incomodidades de la vida, si no podemos hacer nada para remediarlo o ya lo hicimos: quejémonos, es un alivio!.

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4 Responses to “Yo me quejo, tú te quejas, él se queja... ella se queja.”
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Este comentario ha sido eliminado por el autor.

Ohhh... me pregunto qué tipo de escuchadora de quejas soy... junn... interesante reflexión...

en la parte receptora de quejas creo que soy del tipo 1, aunque ciertamente el manual que recito es el mio, que resulta ser del tipo 2. Así que, si bien es bastante atinada la clasificación, le hizo falta .. y 3, la suma de las dos anteriores... entonces podria aceptar que, en efecto, no sirvo para parte receptora de quejas.
Yo me quejo, voto a favor del derecho a quejarme. Ya recibirás noticias de mi abogado por derechos de autor...

Interesante articulo, estoy de acuerdo contigo aunque no al 100%:)

 
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